martes, 13 de abril de 2010

Factores de riesgo para las UPP

Factores que favorecen su formación:

Los factores que incrementan el riesgo de ulcera por presión son muy diversos, y pueden ser agrupados en intrínsecos o extrínsecos según estén relacionados con la propia naturaleza o estado del paciente, o bien con el medio externo.

Factores extrínsecos:

- Presión prolongada: Este factor es especialmente importante en personas encamadas o con movilidad muy limitada, que pasan mucho tiempo en una misma postura y por tanto los puntos de apoyo sufren una presión muy prolongada y un aplastamiento tisular que conducirá a un déficit en el riego sanguíneo en dicha zona.

- Fricción: Las úlceras también pueden originarse como consecuencia de una fricción entre la piel y alguna superficie, normalmente la ropa de cama. En este sentido tienen una gran relevancia las arrugas en dicha ropa, así como la presencia de partículas sólidas en las mismas y las moc¡vilizaciones inadecuadas que suponen el arrastre del usuario.

- Efecto cizalla: Consiste en la formación de repliegues cutáneos cuando el cuerpo se desplaza sobre la cama pero la epidermis nodesliza sobre la misma. Es muy frecuente cuando por el deslizamiento cuando el cabecero de la cama está elevado, así como en posición de sedestación en sillas o sillones.

- Humedad: La piel húmeda es más vulnerable a la fricción y a la presión, así como más propensa a sufrir infecciones. Dicha humedad puede provenir de eliminaciones de orina o heces (siendo la incontinencia un factor intrínseco muy importante), pero también puede deberse a una sudoración excesiva, por lo que el calor podría considerarse como otro factor extrínseco, o provenir de una mala praxis en la higiene (secado insuficiente, ropa de cama mojada etc.).

- Tiempo: Es un factor importante en la medida en que en definitiva es la actuación prolongada de los factores anteriores lo que desencadena la lesión.

Factores intrínsecos:

- Edad: La edad avanzada, va acompañada de un deterioro funcional a todos los niveles fisiológicos y anatómicos, muchos de los cuales están implicados en el desarrollo de las upp. Este sería el caso de diferentes disfunciones motoras y sensitivas, de la pérdida de elasticidad de la piel, los problemas en la regeneración de tejidos, las complicaciones vasculares, los problemas de incontinencia, etc.
- Pérdida de funciones motoras y sensitivas: Como consecuencia de lesiones medulares o de un deterioro del sistema nervioso, puede perderse tanto la capacidad para percibir molestias derivadas de la presión prolongada, como para cambiar de posición de forma autónoma.
- Bajo nivel de actividad: Por una parte, un bajo nivel de actividad aumenta el tiempo durante el cual las zonas sensibles están sometidas a presión, pero además conduce a una paulatina “desactivación” del aparato cardiovascular, lo cual también favorecerá la mala irrigación de dichas zonas.
- Incontinencia: La incontinencia tanto fecal como urinaria, representan un importante factor de riesgo, en la medida que representan una humectación de la piel, que como ya se ha indicado la predispone a sufrir estas lesionas.
- Estado nutricional: Este es un factor de predisposición de gran relevancia. De modo que tanto el sobrepeso como la delgadez extrema favorecen la formación de las upp. El sobrepeso por que supone una presión más intensa sobre las zonas susceptibles y por que favorece la formación de pliegues cutáneos que pueden sufrir el efecto cizalla; y la delgadez extrema por que al existir una menor cantidad de tejido subcutáneo que amortigüe la presión sobre las prominencias óseas, los procesos de erosión e isquemia se ven favorecidos.
Además carencias en la dieta en nutrientes como las proteínas, las vitaminas B y C, facilitan la degeneración y dificultan la regeneración tegumentaria; así como una hidratación insuficiente hace que la piel sea menos elástica y vulnerable.

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