a) En caso de atragantamiento: Si el objeto no está muy profundo la persona podrá toser y respirar, y la primera mediada será indicarle que se incline y animarle a toser. Si no lo expulsa, se le pueden propinar palmadas entre los omóplatos manteniendo la inclinación, o extraerlo con los dedos si el esta accesible. Si el objeto está muy profundo obstruirá totalmente la vía respiratoria y la persona no podrá toser ni respirar, debe aplicarse sin demora la maniobra de Heimlich. En este caso nunca se darán palmadas o se intentará extraer el objeto con los dedos, dado que podría introducirse aún más.
1. Situarse detrás de la víctima, inclinarla sobre el abdomen y rodearle el tro
nco con los brazos.

2. Cerrar el puño de la mano dominante con el pulgar hacia adentro y colocarlo en la línea media del abdomen, unos cuatro dedos sobre el ombligo y por debajo del apéndice xifoides.
3. Situar la otra mano sobre el puño y hacer una presión firme y repentina, empujando hacia adentro y hacia arriba. Repetir hasta expulsar el cuerpo extraño.

b) En personas inconscientes:
1. Colocar en D.S. y asegurar que la lengua no bloquea la vía respiratoria colocando algo que mantenga el cuello hiperextendido.
2. Situarse a horcajadas a la altura de las caderas; colocar el talón de la mano en el punto indicado y la segunda mano sobre la primera.
3. Realizar una presión abdominal rápida, empujando hacia dentro y hacia arriba. Esta operación deberá repetirse hasta que se expulse el objeto.